Divorcio

  • El Divorcio

Hablemos primeramente de la noción del divorcio como la causa legal mediante la cual se procede a la extinción del vinculo que une a una pareja que está casada válidamente, mediante una decisión o pronunciamiento judicial.

Es así como nuestro Código Civil establece en su artículo 184 la disolución del matrimonio “por la muerte de uno de los cónyuges y por divorcio”.

            En este sentido la ley ha determinado diversas vías para la disolución legal del matrimonio por divorcio y es por ello que los artículos 185 y siguientes establecen las distintas vías para materializarlo. Es así como dentro de estas distintas vías podemos encontrar disposiciones que conciben el divorcio como un castigo para el cónyuge que ha transgredido gravemente de forma intencional e injustificada, sus deberes conyugales, por lo cual el artículo 185 establece las distintas causales que permiten que el cónyuge inocente, es decir, el que no ha incurrido en ninguna de las causales previstas en la ley, pueda demandar por la vía contenciosa ante el juez la aplicación de ese castigo al cónyuge culpable mediante la declaración del divorcio disolviendo con ello el vinculo matrimonial.

            Otra visión con respecto al divorcio es la que entienden al divorcio como una solución al problema que significa la inviabilidad del matrimonio cuando dicho vínculo y la vida en común entre los cónyuges se vuelve insostenible. En este punto no resulta importante determinar o indagar las causas del fracaso en la relación ni a cuál de los miembros de la pareja se le puede atribuible el fracaso.

A este respecto la sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia ha establecido en su sentencia N° 1070 dictada con carácter vinculante en fecha 9 de diciembre de 2016, lo siguiente

“Es así como surgen causales que no necesariamente implican la violación de los deberes conyugales sino más bien circunstancias que fuerzan a la disolución del vinculo matrimonial llegando incluso a producirse o la ruptura prolongada y separación fáctica de la pareja y también puede llegar a finalizarse por voluntad común de ambos cónyuges cual es el caso previsto en el artículo 185-A de nuestro Código Civil.

b) Separación de hecho por más de 5 años, desafecto y/o incompatibilidad de caracteres (Artículo 185-A del Código Civil)

Cuando uno de los cónyuges manifieste la incompatibilidad de caracteres o el desafecto para con el esposo o la esposa, el procedimiento de divorcio no requiere de un contradictorio, ya que es suficiente el deseo de no seguir en matrimonio por parte del cónyuge solicitante para que se decrete el divorcio, en armonía con los preceptos constitucionales y las sentencias vinculantes supra desarrolladas, pues es evidente que el libre desarrollo de la personalidad como parte del derecho a la libertad, definen un espacio de autonomía individual, de inmunidad, frente al poder estatal, cuya interdicción sólo procede bajo causas específicas.

Entonces, cuando la causal de divorcio verse sobre el desamor, el  desafecto o la incompatibilidad de caracteres, el procedimiento a seguir será el de la jurisdicción voluntaria, establecido en los artículos del 895 al 902 del Código de Procedimiento Civil, ordenando la citación del otro cónyuge (quien deberá comparecer representado o debidamente asistido de abogado) y del Fiscal del Ministerio Público, pues una vez expresada en los términos descritos la voluntad de disolver la unión matrimonial “…debe tener como efecto la disolución del vínculo…”. Así lo refleja la sentencia 1070/2016 supra transcrita de la Sala Constitucional, procedimiento en el cual fue suprimida la articulación probatoria, ya que tal manifestación no puede depender de la valoración subjetiva que haga el Juez de la entidad de la razón del solicitante.

Por último, ratifica esta Sala que el fin que deben perseguir los tribunales, es producir como jueces naturales conforme lo dispone el artículo 49 de la Carta Política, una decisión que entienda el divorcio como una solución al conflicto marital surgido entre los cónyuges, con el propósito de la protección familiar y de aligerar la carga emocional de la misma. Cabe destacar que no obstante el procedimiento apropiado para tramitar la solicitud de divorcio que en este punto se ha abordado, sin lugar a dudas que la correspondiente decisión proferida por el tribunal causará cosa juzgada material a tenor de lo previsto en el artículo 273 del Código de Procedimiento Civil, sería un absurdo considerar que toda la interpretación progresiva de carácter constitucional (vinculante) dada a la institución del divorcio en aras –entre otros aspectos- de materializar en él un procedimiento célere, breve y expedito pudiera sacrificar la fuerza de cosa juzgada material.”

Para cualquiera de los casos es necesaria la ayuda especializada de un abogado que le asesore en las distintas fases del proceso y que le apoye también en la liquidación de los bienes patrimoniales habidos en el matrimonio y el régimen de convivencia familiar si hay hijos menores producto de la unión matrimonial.

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